Miércoles plenísimo


A cuatro semanas del encuentro con kidnecito, hoy desperté antes de que saliera el sol, mucho antes para ir al hospital de Nutrición a los primeros laboratorios y consulta al área de trasplante. El lunes ya había estado ahí para ver a mi doctor Correa, antes de llegar a nefrología saludé al doctor Rojas, el nefrólogo a cargo durante mi estancia de casi dos meses en el hospital en 2014, me dijo que sabía de mi trasplante, nos dimos un abrazo ese de quienes han pasado juntos por las malas y de repente se hallan en las buenas. Después cuando vi al doctor Correa quería lanzarme a sus brazos o brindar con él, este era el momento que habíamos esperado durante tanto tiempo: el de las buenas noticias.
 
El martes tocó encontrarme con otros dos doctores importantísimos en que el sueño fuera posible: el doctor Eric Vélez y el doctor Dib Kuri. Ver ese brillo en los ojos, hacía latir el corazón y riñón más fuerte y a ese ritmo yo sabía que no me alcanzan las palabras y la vida para agradecerles sus cuidados, su confianza, su apuesta y celebrar juntos el resultado es todo un privilegio.
 
Y ahora entrenarme en lo que serán mis idas al hospital los próximos dos meses. El doctor que me vio hoy se llama doctor Solar, me encanta su nombre siento que un doctor Solar solo puede dar buenas noticias. Tuve que llamar a las 5 de la tarde para saber los resultados del laboratorio y me dijeran si había ajustes en los medicamentos, los hubo, unos pocos, pero el número que me enloquece de alegría es saber que la creatinina sigue en 0.8 (grito y después sonrisa desbordada).
 
 
Este miércoles el brazo duele menos, siento que día a día kidnecito y yo nos vamos afianzando. Entonces no me queda más que bailar entre la sala y el comedor a media luz para abrazar todos los temores y los fantasmas y decirles que estamos en paz, entre flores y muchas tazas de té, agradezco también toda la sed de los cinco años previos porque por ella, estos instantes en que aparece y puedo acariciarla a tragos largos hasta que queda lánguida y satisfecha, me siento la más dichosa de poder celebrar su calma y la energía recién nacida que me deja bailar de golpe cinco (casi seis) canciones seguidas.
 
Estos son los días deslumbrantes y a la salud de ellos, me dispongo a ir de a poco dándole gusto a este cuerpo reinventado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s