Caída libre con red de protección 

Del viernes pasado a este ha ocurrido todo una vida, para mí ya empezó el trasplante, se movió la tierra a mi alrededor para que pueda ser sacada de esta maceta que ya me quedaba estrecha y pueda echar raíces en una más amplia, miles de manos están ayudando a que todo esto ocurra de la manera más amorosa posible y a mí no me queda más que agradecer tanto cariño, tanto cuidado, tanta confianza.

Cuando pedí ayuda nunca imaginé la respuesta, tampoco pensé que esta lección iba a ser tan profunda ni tan fuerte. Poco a poco iba entendiendo que era el último paso para estar abierta para el nuevo órgano, me hice de agua para poder fluir a lo que sigue. Me estremecí cada vez que leía sus palabras de aliento, que recibía sus llamadas, sus consejos e ideas para reunir lo que faltaba, su voto de confianza que llegaba en especie para conseguir el “riñón de oro” como lo llama uno de mis donantes. 

La donación dejó de ser de uno a uno, este órgano llega cobijado por muchos muchos que se han tomado el tiempo de compartir, de escribir, de depositar, de dejarme saber que esta vez si saldrá todo bien, que ya está saliendo bien, todos los días, de poco a poco.

Cada uno que ha apostado a que esto tiene que suceder, me deja saber que el milagro lo estamos haciendo entre todos, que siento que voy en caída libre pero que la red es tan grande que no hay miedo, solo la certeza que lo que viene será para mejorar. Y no me alcanzan todos los gracias que tengo en este cuerpo para devolverles lo que han hecho por mí en estos días, me han hecho confiar ciegamente en que será un trasplante exitoso y esa fuerza no hay como pagarla y era justo lo que necesitaba para llegar entera.

Ayer Michael Rees ya mandó los boletos de avión, el mío y el de Yuyi. Volamos a Toledo el día 20 de septiembre, justo en el quinto aniversario del trasplante fallido, tiempo de exorcizar, de dejar atrás las historias del pasado y construir una nueva, estoy lista para ello. Han sido días en que las 24 horas no alcanzan para ir de asombro en asombro, de terminar de hacerse exámenes, de exprimir al máximo cada segundo para pactar con la vida y amar todo lo amable.

Aún no llegamos a la meta, pero hoy sé que se va a conseguir, confío con cada célula mía, así como confío en que ese riñón que ya me está esperando es el mío. Sé que habrá trasplante porque habrá trasplante, ahí estamos.

Y si alguien más quiere ser parte de esta cadena de amor que me arropa, aquí dejo los datos para que depositen fe, esperanza, deseos que se concretan:
Cuenta bancaria:
Bancomer 1262292890
CLABE: 012180012622928903
Marisol Robles Morales 
O vía PayPal a: José Rodríguez Sevilla
                     temoc65@gmail.com

O en http://www.donaamarisol.com
Gracias por ayudarme a llegar tan entera a este trasplante.

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4 pensamientos en “Caída libre con red de protección 

  1. Estimada Marisol, ¡qué grato es leerte tan confiada y segura de que todo resultará a tu favor! Y no me cabe duda que así será…..te comparto un deseo de los antiguos egipcios a su faraón: “Ankh Udja Seneb” (VIDA PROSPERIDAD SALUD

  2. Marisol de corazón deseo que esta historia tuya se siga construyendo como la deseas! No había visto todo esto, pero aunque sea poquito cuenta con mi granito. Te deseo felicidad hoy y siempre! Toda la buena vibra del mundo para lo que viene 🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻🙏🏻

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