Domar el dolor

  

Tenía más de siete días con un dolor insoportable justo arriba de donde nacen las alas. No he dormido bien, despierto en las madrugadas y no me hallo. Hoy fui a terapia y al escuchar en voz alta mis miedos empieza a tener sentido la angustia y mientras la nombro me le enfrento para salir fortalecida.

El doctor Abia, mi terapeuta, me pregunta a qué le temo y hablando del transplante, me asusta que mi cuerpo tenga que ir de nuevo al quirófano, perder mi independencia por un rato, que mi vida esté en manos de otros… Trabaja conmigo largo rato para que me enfoque en mis fortalezas, me ancle en el presente para que la espera no me merme.

La lección llega esta noche cuando leo que alguien muy querido estuvo 16 horas en cirugía, cuatro días en coma, su injerto no funcionó y aun así ella no se da por vencida, la admiro y amo más que a nada. Esta es la vida y el deber ser es seguir montándola gustosa aunque a veces intente tirarnos. Ella me inspira.

Vuelvo a respirar pausadamente, el dolor parte de a poco, la sed y yo nos acoplamos…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s