Las madrugadas

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Despertar antes de que salga el sol se ha vuelto una costumbre desde hace tres años, cada tercer día le gano a la luz para llegar a la clínica o los análisis de turno. Hoy me tocó ir al Hospital de Nutrición a hacerme “los análisis”, el PRA (Panel Reactive Antibody), saber cómo andan mis anticuerpos para evaluar si un trasplante es posible. Es la tercera vez que me hago este tipo de estudios, la primera vez fue antes del trasplante fallido, la segunda, cuando mis primos estaban dispuestos a donarme e ilusionada fui a que varios tubitos de sangre echaran por tierra la posibilidad y ahora cuando es parte del protocolo para poder estar en la lista de espera de Nutrición. El departamento de Trasplantes del Hospital de Nutrición es un lugar cálido, muy diferente del laboratorio general donde la sensación es la de ser un granito de arena a merced de la corriente en un día de marejadas desbordadas…

Tiempos de cambios y actividades que suman y saturan los días hasta dejarme exhausta, con necesidad de las historias para escribir diluyéndose en la duermevela. El décimo mes me encuentra dispuesta pero con los minutos acotados para ir de una junta a la siguiente, sin embargo, más feliz que nunca, agradeciendo recuperar la vitalidad.

Esta mañana mientras camino en penumbras por los pasillos ya tan conocidos de Nutrición, miro mis piernas fuertes, Cuau me acompaña y recordamos cómo era ir en silla de ruedas y cada paso toma una dimensión diferente, más cierta. Luego llego a la oficina y veo mi foto en la conferencia de prensa de hace dos días y no me reconozco, las cicatrices son mi secreto mejor guardado, quienes me miran ignoran los meses en que el cuerpo no respondía, subo, bajo, vengo y voy y brindo por esta fortaleza nueva. Y entonces no importa el resultado, porque mientras esté de pie y pueda caminar bajo una noche plena o andar muy de madrugada o cumplir la promesa de bailar para celebrar la vida, tiene sentido seguir no importa la manera, siempre y cuando pueda estar fuera del hospital y la felicidad es esta compleja sencillez de seguir respirando…

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