La oscuridad

20140211-173810.jpg

Una hora y media aislada, sin luz, sin puntas de oxígeno (olvido cortesía de la enfermera de turno) esa fue la antesala a mi estudio.

Recordaba la descripción de mi amiga Maud de la muerte y entendía que en mi imaginario era algo como esto. Estar ahí era estar en un cajón donde el aire era un bien cada vez más escaso. Maud me decía que para los tibetanos, ahora no tengo la cita precisa, creo que el limbo era estar meditando en silencio y oscuridad absoluta y que poco a poco irían apareciendo cosas en las que reencarnar.

Primero grité, grité mucho para llamar a la enfermera, luego dejé de desperdiciar el aire en la llamada de auxilio y me puse en posición fetal. ¿De verdad así se acaba? ¿Por el olvido de alguien más? Me concentré en respirar pausadamente y cuando más trabajó me costó y el sueño me sometía volví a mis lugares felices… En eso abrieron la puerta (el técnico venía por mí para ir al estudio), vio que no estaba bien y me puso el oxígeno. El alivio de sentir el aire en mí fue indescriptible.

Creí que ese segundo aire era un buen augurio para el estudio. De regreso a mi cuarto me llevó la enfermera olvidadiza con el camillero, le pregunté por qué si le pedí mis puntas de oxígeno no me las llevó. Me dijo que en mi expediente no estaba indicado oxígeno y que como me habían inyectado material radiactivo era peligroso para ella regresar. Yo estaba enfurecida le dije que lo más nocivo para ella era ella misma y que la vida se encargaría en ponerla en su lugar porque yo ya no tenía fuerza.

En mi habitación había guardado un cachito de esperanza, pero llegaron los doctores con los resultados y se fue a la basura: la única forma de deshacerse de la bacteria que infectó mi injerto arterial es una cirugía complicada… Necesito silencio para asimilar y tomar decisiones

Este es mi lado oscuro pero mientras la escritura no cese en algún lugar sale el sol.

Anuncios

11 pensamientos en “La oscuridad

  1. El sol eres tú, Mari. Te mando un abrazo y un tanque de oxígeno. Piensa en los camiones repartidores de gas: con unas mangueras por donde pasa el ¿aire en kilos? (vuelvo a reprobar Física). Consejo: llevar una pistola (de aire).

  2. sin conocerte pero siguiendo este post y sintiendo una empatia hacia ti por haber estado naufrago en la isla como tu la llamas durante doce años de mi vida y con muchas vicisitudes ,rotura de fistulas,cateteres ,roturas arteriales etc… ahora gracias a un trasplante vuelvo a ser yo por eso solo te puedo decir que no te rindas y desde la distancia te acompaño y te mando toda la fuerza del mundo

  3. Al leerlo recordé y viví tu dolor, tengo Irc, por síndrome de Alport d
    Desde mis recuerdo de adolescencia, mi vida estuvo llena de dolor. Pero no fue nado comparado con el ingreso a Hemodiálisis, tuve ocho catéteres su lacios. Uno femoral, cuatro fístulas en el brazo en uno me quisieron poner una prótesis, la cirugía se complicó y cuando desperté tenía tres cirugías fallidas, estuve en silla de ruedas, aveces quería que todo terminara ahí, infecciones, trombosis, , estuve a punto de trasplantarme dos veces y no se pudo, sufrí de violencia doméstica, mi esposo me agredió y me robo,pero al final del tu el, me trasplantaron hace un año, y soy feliz, recuerdo , aveces pero si. Dolor. La esperanza me mantuvo y hoy la vida me cambio, es una enfermedad dura, para luchadores, y ahora extiendo mi mano para ayudar a los que esperan en una fundación. Hay una frase que siempre me acompaña de un autor costarricense ” deberás hijo mío , ya todas las estrellas han partido, pero nunca es más oscuro que cuando va a amanecer” y así es

  4. Solo te conozco tangencialmente Marisol. Soy el esposo de Lucy De Freitas.

    Solo queria dejarte una pequeña nota de admiración:

    Existen personas ( extraordinarias ) que son capaces de plasmar su dolor en “arte”. Al final es, quizá, la cosa más útil que uno puede hacer con el sufrimiento. Tener la fuerza para transformarlo en algo profundamente hermoso y compartirlo.

    Eres una extraordinaria artista…

    Espero que mejores pronto.

    • Hubert, agradezco tus palabras, siento a Lucy tan cercana, esos vínculos que te hacen sentir que es de toda la vida. Me ilumino con sus fotos e imaginarlos felices me hace sentir parcialmente en Miami. Gracias, gracias por hacerme sentir acompañada desde este Diario de la sed.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s