Los reflejos

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Hace algún tiempo Cuau me mandó un link de El país donde entrevistaban a Juan Gracia Arméndariz, ahí hablaba sobre la reciente publicación de la última parte de su trilogía de la enfermedad, de inmediato quise sus libros, quería ver la aproximación de una mirada literaria a la insuficiencia renal, aún no empezaba el Diario de la sed, aunque ya sabía que era importante empezar el registro de esos días para obtener conocimiento de ello, pero también para procesar lo ocurrido.

Tengo amigos que van con frecuencia a España y pedí el libro a alguno de ellos, pero no hubo suerte y confíe en que el libro llegaría a mí en el momento oportuno, como sucede siempre con las lecturas, mientras tuve que lanzarme a escribir mi propia historia, a volverme personaje para que las tempestades no me tumbaran del todo. Como he contado antes mi padre tuvo insuficiencia renal y yo lamenté desde el día uno del diagnóstico que no hubiera dejada escrita ni medía línea sobre sus diálisis, sus idas al hospital, su asumir el cambio de vida.

Después cuando supe que Eliseo Alberto, escritor cubano, también tenía insuficiencia renal y que en algún momento fue a hemodiálisis a la misma clínica que yo, busqué algún texto de su autoría que me ayudara a digerir este trance, pero encontré muy poco, esas letras a cuentagotas en ese momento fueron suficientes, al poco tiempo cuando Lichi murió, después de ser transplantado, antes de mi transplante fallido, estuve triste varios días, me sentí huérfana de nuevo, ¿ahora quién podría decirme cuál es el paso siguiente? Si la vida había aprendido asirla desde las letras ¿cómo podría hincarle el diente a mi enfermedad si no conocía a quién la nombrara?

En ese tiempo llegó la entrevista de Juan, la leí muchas veces, me preocupaba saber que solo se podían tener tres transplantes, entendía perfecto de lo que hablaba, en ese entonces yo aún tenía catéter y una de las cosas más duras era no poder nadar, cuando contaba que apenas transplantado corrió al mar para poner fin a su ayuno, sabía lo que estaba sintiendo.

Luego llegaron las malas noticias, mi sistema inmune complica la posibilidad de un transplante hasta que la ciencia avance, cuando pensar en un riñón dejó de ser la opción más viable, todo se fue a negros… Solo la escritura podía rescatarme, es ahí cuando el Diario de la sed tomó forma, cuando no podía hablar con nadie de eso que me pasaba dentro, el Diario le dio sentido a mis silencios, abrió ventanas insospechadas.

La semana pasada empezó a seguir este blog la Casa del riñón, una asociación para pacientes renales en España, me mandó un link con un video donde durante 1 hora Juan Gracia habla de lo que es ser paciente renal, lo agradecí tanto, lo vi durante mi sesión de hemodiálisis, me sentí acompañada, entendida, cobijada, como si después de mucho andar llegará a un sitio en donde me hablan en mi lengua materna. Estoy segura que en 2014 tendré los libros de Juan, he leído fragmentos en la web, pero mientras no me queda más que agradecer hallar los reflejos en ese otro lado del mundo. Días en que la insuficiencia es más que suficiente.

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6 pensamientos en “Los reflejos

  1. Hola Marisol. La verdad es que Juan Gracia es un excelente escritor y yo tengo su trilogía sobre la enfermedad renal. Me han gustado mucho, y seguro que cuando puedas leerlos te gustarán también.
    Le enlazo tu artículo para que pueda leerlo.
    Un abrazo

    • Ana, tu blog para mí también fue un gran descubrimiento, agradezco tanto sentir que sus voces me acompañan en esta travesía y que mientras la ciencia avanza y el riñón aparece me emociona saber de las historias de éxito como la tuya. Un beso grande

  2. ojala y la ciencia avance y avance rapido para que ese riñon llegue Marisol .
    una pregunta indiscreta por que dices que hasta que la ciencia avance tendras un riñon ?
    Tus blog me dan una especie de tranquilidad de que todo estara bien no se por que pero asi lo siento .

    • Eliana, qué lindo eso que dices, a mí me da tanta tranquilidad escribir. Digo lo de la ciencia, porque confío en que pronto hallarán la manera de lograr que mis anticuerpos no rechacen el órgano de un posible donante, los investigadores ya trabajan en hallar la forma de lograr transplantes entre gente no compatible. Un beso

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